En septiembre pasa de todo. Se termina (simbólicamente) el verano, se vuelve al cole, millones de estudiantes tiemblan ante los exámenes de recuperación… Pero lo peor, con diferencia, es que se acaban las vacaciones. Y nada más pensar en volver a verle la cara al jefe, te aplasta la fatiga, el cansancio generalizado, falta de apetito, concentración dispersa… A estas alturas habrás escuchado la expresión “síndrome postvacacional” como novecientas cuarenta veces. Pero desde Modalia ya te lo advertimos: en España tenemos todos mucho cuento.
